El compromiso permanente con el medio ambiente y la mejora de la calidad de vida de las personas y el desarrollo sostenible como aquel “que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”.
Si hasta ahora se consideraba que en el desarrollo intervenían exclusivamente variables de tipo económico y social, a partir de ahora entran en juego otro tipo de consideraciones relativas con el medio ambiente.
En consecuencia es necesario alcanzar un equilibrio entre las necesidades de un crecimiento socioeconómico de las generaciones actuales con el imperativo de preservar los recursos medioambientales para las generaciones futuras.
Para intentar limitar el impacto medioambiental de la producción y utilización de la energía, la Unión Europea y los estados miembros incentivan la utilización de FUENTES RENOVABLES y la leña es una de ellas.
La leña o madera puede ser utilizada de varias formas, como por ejemplo en generación de energía por medio de calderas de biomasa que generan vapor que mueve las turbinas que consecuente generaran energía eléctrica.
Otra forma de utilizar la leña como fuente de energía es en la calefacción de hogares por medio de chimeneas o estufas de leña.
Estufas de Leña
La diferencia entre estufa y chimenea esta en la disponibilidad de grandes superficies de intercambio de calor, tanto de forma radiante como por convección. En los modelos de mas reciente concepción, en los que la amplia vista del fuego es el principal protagonista, dentro de cámaras de combustión cerradas por puerta con cristal, se une a una abundante producción de aire caliente.
Chimeneas de Leña
La limitación de los sistemas de radiación térmica (es decir, la de poder calentar solo las habitaciones en las que se encuentran los aparatos) se ha superado utilizando sistemas naturales o mecánicos, de aire. Dichos sistemas tienen la ventaja de producir en poco tiempo en el ambiente condiciones optimas de temperatura.